Yo cuando era pequeño soñaba con ser astronauta, ya desde niño jugaba con las latas de guisante y con esa simple lata hacia naves increíbles.
Cuando tenia 10 años empecé a correr y a prepararme para ser astronauta, pero no tenia ni idea de lo duro que era ser astronauta.
Yo con 20años deje mi vida atrás, empecé a prepararme mentalmente y psicológicamente, pero en ese tiempo de preparación no parecía un juego como lo hacía yo cuando solo era un niño, para mi fue durísimo, pase por momentos depresivos y de fatiga.
Pero después de pasar estos momentos muy duros, se cumplió por fin el sueño que tanto había esperado. Por primera vez en mi vida iba a ir al espacio.
Cuando llego ese día esperado pase por momentos de mucha tensión y de muchos nervios.
Cuando estaba entrando al espacio mi cuerpo empezó a pesar, la cabeza me pesaba muchísimo y notaba cierta inquietud en el estomago.
Cuando por fin llegamos al punto donde teníamos que ir, no era consciente de los kilómetros que había recorrido y de lo rápido que lo había recorrido.
Las primeras horas en la nave fueron de mucho trabajo, puesto que teníamos que poner toda a punto.
Llego la hora de la comida y todos nos sentamos a comer juntos. Nos dieron unas bandejas donde tenías que tener mucho cuidado de que no se te cayera.
Después de comer como costumbre a mi me gusta echar un mogordo y creadme no iba a ser fácil. Había que meternos en una cápsula pequeña y una voz suave te daba las indicaciones de lo que tenías que hacer.
Teníamos que defecar en una bolsa de plástico donde había una pequeña aspiradora que hacia que los aspirasen, pero esto no era lo mas complicado sino limpiarnos ya que una mana nos limpiaba y era bastante incomodo. Bueno después de ese pequeño descanso tocaba trabajar y me tocaba salir de la nave con una nave pequeña para colocar una antena. Después de hacer este trabajo que era bastante agotador tocaba hacer algo de ejercicio con mis compañeros y jugar a algún juego de pensar mucho.
Después de este día tan cansado tocaba asearse un poco con la esponja que no moja y echarse en la cama para descansar.
Cuando tenia 10 años empecé a correr y a prepararme para ser astronauta, pero no tenia ni idea de lo duro que era ser astronauta.
Yo con 20años deje mi vida atrás, empecé a prepararme mentalmente y psicológicamente, pero en ese tiempo de preparación no parecía un juego como lo hacía yo cuando solo era un niño, para mi fue durísimo, pase por momentos depresivos y de fatiga.
Pero después de pasar estos momentos muy duros, se cumplió por fin el sueño que tanto había esperado. Por primera vez en mi vida iba a ir al espacio.
Cuando llego ese día esperado pase por momentos de mucha tensión y de muchos nervios.
Cuando estaba entrando al espacio mi cuerpo empezó a pesar, la cabeza me pesaba muchísimo y notaba cierta inquietud en el estomago.
Cuando por fin llegamos al punto donde teníamos que ir, no era consciente de los kilómetros que había recorrido y de lo rápido que lo había recorrido.
Las primeras horas en la nave fueron de mucho trabajo, puesto que teníamos que poner toda a punto.
Llego la hora de la comida y todos nos sentamos a comer juntos. Nos dieron unas bandejas donde tenías que tener mucho cuidado de que no se te cayera.
Después de comer como costumbre a mi me gusta echar un mogordo y creadme no iba a ser fácil. Había que meternos en una cápsula pequeña y una voz suave te daba las indicaciones de lo que tenías que hacer.
Teníamos que defecar en una bolsa de plástico donde había una pequeña aspiradora que hacia que los aspirasen, pero esto no era lo mas complicado sino limpiarnos ya que una mana nos limpiaba y era bastante incomodo. Bueno después de ese pequeño descanso tocaba trabajar y me tocaba salir de la nave con una nave pequeña para colocar una antena. Después de hacer este trabajo que era bastante agotador tocaba hacer algo de ejercicio con mis compañeros y jugar a algún juego de pensar mucho.
Después de este día tan cansado tocaba asearse un poco con la esponja que no moja y echarse en la cama para descansar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario